Cuando hice un perfil del hombre ancla de Telenoticias: Jorge Rivera Nieves

Foto: Facebook

    Hace algunos años mientras estudiaba periodismo y telecomunicación en la Universidad del Sagrado Corazón (USC), me tocó trabajar un reportaje de perfil a una figura conocida. Era el curso de Redacción de Géneros Periodísticos (PER 321) con la profesora Daliana Suárez, quien fue productora de noticiarios de televisión. Entonces yo decidí hacer el perfil al hombre ancla de Telenoticias, Jorge Rivera Nieves, que es un acuariano como yo.
    Ese día, llegué a Telemundo con mi grabadora y toda la cosa. Estaba nervioso pero listo. Jorge, un hombre sencillo, humilde, amable, me recogió en su guagua grandísima y fuimos a su barbero a recortarse. En ese escenario se dio la entrevista. Dos años después compartí labores con él cuando regresé a Telemundo a hacer mi práctica y varios años después regresé a trabajar en mesa de información, como asistente de producción y como coordinador de edición.
    La redacción ha mejorado mucho desde entonces hasta ahora. El cassette con la grabación de la entrevista debe estar en algún lado, pero conservo este escrito. Espero lo puedan apreciar y conocer un poco más de este gran periodista innato.


Gabriel O. Santos Ortega

Perfil

26 de abril de 2004.


“Ilustre compañero, Jorge Rivera Nieves. Portentoso titán de la palabra, brújula de su clase, líder en lo duro, en la tarea.” 

Así describe a Jorge Rivera Nieves en el anuario de su clase graduanda de escuela superior, Carmelo Delgado, quien fuera su profesor de español.

Don Jorge Rivera Nieves nació el 22 de enero de 1951 en Río Piedras. Vivió en Santa Isabel, luego en Patillas, Caguas y el sector El cinco de San Lorenzo. Recuerda algunas anécdotas de su niñez como un accidente con una verja de alambre por el cual le tomaron puntos de sutura a sangre fría, pues no había anestesia, y el día que vio a unos pescadores al sacar un tiburón del mar.

Proveniente de una familia sencilla y humilde. Su padre, un mecánico, a pesar de ser analfabeta, era un ser muy sabio, quien hoy día no tiene ningún reparo en coquetear con alguna buena moza que vaya con su estilo. Su madre era una apasionada de la canción, el baile y la décima. Se encargó de entrenar a Don Jorge en todo el quehacer doméstico, lo que le ha resultado a Don Jorge de mucho provecho durante su vida de soltero luego de su divorcio.

Cursó el primer y segundo grado en Caguas. Se muda al barrio La Colectora en Santurce. Estudió su tercer grado en la Escuela Manuel Gaetan Barbosa, luego cursa desde cuarto hasta noveno grado en la Escuela Luchetti en El Condado. 

Apasionado de la música y la pintura. Ya con 13 ó 14 años de edad comienza a descubrir cualidades. Fue presidente de la clase de noveno grado. Luego pasa a la Escuela  Superior Central de Santurce en el 1965, la que fue declarada monumento histórico nacional por petición de exalumnos y profesores, entre los que estuvo Rivera Nieves.

Comienza estudios en el Puerto Rico Junior College, hoy Universidad Metropolitana (UMET), y luego ingresa a la Universidad de Puerto Rico Recinto de Río Piedras, donde completó un bachillerato en Ciencias Sociales con concentración en Psicología, con el fin de completar una carrera en leyes, motivado por defender los conceptos de justicia.

Por otro lado, le gusta cantar, la música, la lectura, el campo, la naturaleza y las bohemias. Ha compartido el escenario con Gilberto Santa Rosa y Chucho Avellanet. También le gusta conducir y es fanático de los carros. Aseguró que en ocasiones llegó a querer los carros más que a una mujer. 

Evidenciada su humildad y sencillez, dijo: “me siento mejor en un ventorrillo que en un hotel cinco estrellas”, aunque no negó que sí le gustan y que se da la buena vida, pero aclaró que se la puede dar por que para eso trabaja.  

De camino hacia su barbero, el periodista no dudó en saludar un grupo de niños

que le gritaban, otro cliente de su barbero, quien salía del salón y hasta un viejo amigo, ocasión que aprovechó para invitarlo a su restaurante en Cayey para estructurar un programa musical.

    Es un ser muy humorístico, alegre, cordial, que trata con todo el mundo, y que asegura que pocas veces suele enojarse, pues considera que es tiempo perdido, cualidades que su barbero, Papo, confirmó satisfactoriamente.            

                                                                                                        

¿Periodista o abogado?

Estando en su cuarto año de escuela superior, resulta electo presidente de la clase graduanda. Ya con su voz grave se encargaba de dirigir la Asamblea Mensual para mantener informados a los graduandos. 

Don Jorge señaló con gran humildad y sin ninguna exageración, que su presencia en esas Asambleas causaba tal euforia entre los graduandos como si fuera un Ricky Martin.

Emprendidos sus estudios en la Escuela de Derechos, se divorcia de la madre de su hija, Grenda Rivera, su vida se descontrola totalmente, pero logra reenfocarla. Y comienza a descubrir en el periodismo lo que lo motivaba a estudiar leyes: los conceptos de justicia y una vocación de servicio. Se da cuenta que en el oficio de periodista podía ser tan o más efectivo que un abogado.

Y es por sugerencia del profesor de educación física, Eligio Armstrong, que

Rivera Nieves comienza a involucrarse con los medios de comunicación. Armstrong 

conocía el director de WAPA Radio y le hizo el acercamiento para que Don Jorge pasara por allí para que se familiarizara con el campo.

Durante los primeros cuatro meses, el hombre Ancla de Telenoticias hacía tareas tan sencillas como preparar el teletipo, cortar noticias, entre otras. Cabe destacar que el director de noticias de WIAC, don Paquito Cancel le entrenó en el campo de la locución.

Pero no fue hasta un buen día de 1968, que el relevo del ancla del noticiero de las cinco de la tarde no llegó, cuando Jorge Rivera Nieves tuvo la oportunidad de darse a conocer y de ir al aire por vez primera. 

Eran cinco minutos de noticias cada hora. “Y me acuerdo me tembló la voz como centella aquella primera vez que fui al aire,” aceptó. Entonces se convierte en empleado a tiempo parcial.

Mientras era estudiante de la Escuela de Derecho, cubrió eventos como el asesinato de Antonia Martínez, el cadete Juan Divino Mercado y dos guardias de la Fuerza de Choque. 

De la misma manera los locutores de cabina de WAPA TV, en ocasiones usaron a Don Jorge como relevo cuando estos no podían llegar al noticiero. 

Y llegó a Telemundo

En 1977, impulsado por Junior Abraham, llega a Telemundo, cuando el canal se 

encontraban en planes de montar un nuevo noticiario. Han pasado 25 años y desde entonces Rivera Nieves ha ocupado diversas posiciones hasta convertirse en el hombre ancla tras la jubilación de Aníbal González Irizarry.

Pensaba que para laborar en televisión necesitaba de una buena imagen, no obstante pasó la prueba y encontraron en el lo que realmente buscaban. “La prueba consistió de tres fases: leer noticias en cámara, improvisar un tema ante las cámaras y realizar una entrevista.” Tuvo que entrevistar a un hombre como si fuera una mujer hablando sobre temas de belleza. Afirmó que era un experto en la improvisación, por lo que le llevaba una gran ventaja al otro talento en la prueba. 

A pesar de no tener preparación académica en periodismo, recordó que el periodismo se basa en seis preguntas claves: qué, quién, cuándo, cómo, dónde y por qué. Y al cabo de quince días, le notificaron que había sido el elegido.

Comienza una nueva etapa en el canal, al momento de su llegada se rompe con el estereotipo del típico ancla o locutor sentado y leyendo, y comienza como reportero a cubrir en la calle.  

Cubrió los asesinatos en el Cerro Maravilla, la muerte de Carl Wallenda, el accidente aéreo en el que un avión de Prinair cayó en Barrio Obrero y murieron todos sus ocupantes, el derrumbe del Barrio Mameyes en Ponce; y el incendio del crucero Angelina Lauro en el puerto de Saint Thomas. 

Durante este último, Telemundo celebraba su 25 aniversario con una gran fiesta para los empleados y sus familiares, pero Don Jorge comprometido con su labor, prefirió cubrir el incendio.

Marcó la diferencia en Telemundo al ser el primer reportero contratado por la estación, su talento natural y su vocación. 

Según los estudios, hoy día, personas de todas las edades prefieren a Jorge a todas horas.


Sus trucos

Algunas veces estando en la calle y transmisiones en directo, surgía la necesidad de improvisar. Jorge lo lograba haciendo un “bosquejo mental de la pieza”, como él le llama a la noticia, y le daba coherencia. Aunque en la mayoría de las veces, al terminar su labor, procuraba llegar al canal con su historia escrita.

Por lo general cubría de tres a cuatro historias al día, pero siempre procuraba conseguir una de ellas de su propia iniciativa, sin tener que depender de la mesa de información.

En series especiales se iba a su casa de campo en Cayey y de cinco a nueve de la mañana redactaba todo el trabajo de una semana.

Catalogó la prensa puertorriqueña como responsable, que ha mejorado y que sobre todo está surgiendo una nueva generación. Favorece la colegiación para asegurar el aspecto ética de la profesión. 

“He sido una persona proactiva y de iniciativa”, añadió y afirmó que debe haber variedad dentro de la rutina.

En fin este es el Hombre Ancla de Telenoticias, el mismo, humilde, sencillo, alegre, con buen sentido del humor, culto y sobre todo consciente y comprometido con su compromiso de servir, como se proyecta ante las cámaras y el que todos aprecian y admiran: Jorge Rivera Nieves sin duda un pilar y un ejemplo del periodismo puertorriqueño.

#


Comentarios