Creo haber escrito antes sobre los huracanes y la preparación, que en nuestra isla debe ser como cultural, pues estamos en el Mar Caribe, en el trópico. Pero nada, volvamos a repasar.
Nuestra temporada de huracanes es del 1ro de junio al 30 de noviembre y los meses más activos son agosto y septiembre. O sea, estamos la mitad del año bajo amenaza de posibles ciclones. ¿No creen que es suficiente información para mantener un plan de emergencias listo en el 99.99 por ciento? Luego de la experiencia de María en 2017, más aún.
Recién mudado con mi pareja en noviembre de 2019, comenzamos a ultimar esos detallitos, pues en la preparación para mudarnos ya habíamos conseguido linternas, quinqués, baterías, botiquín de primeros auxilios, cargadores, convertidores y otros artículos. Con los terremotos, afinamos el plan por esto de tener una mochila lista, documentos, medicamentos, etcétera. Colocamos un bulto listo en nuestros respectivos carros y dejamos otro en la casa. En marzo nos sorprende el coronavirus COVID-19 y entonces añadimos las mascarillas y el desinfectante de manos.
Mientras tanto, el suplido de comida enlatada es importante. Poco a poco. El interés tampoco es exagerar ni acaparar. Mantener agua potable disponible en la casa es importante. Eso lo manejamos poco a poco cada vez que íbamos al supermercado a comprar los llamados “encarguitos”. Según sea su situación, ustedes sabrán identificar qué detalles deben tener en cuenta. Entre ellos, no olviden tener un presupuesto en efectivo por si acaso los sistemas informáticos colapsan.
Ya luego de varios meses mudados, a finales de julio nos enteramos de la que sería la primera amenaza ciclónica que enfrentaríamos. Un potencial ciclón que desde que salió de África hizo amague de impactarnos directamente. Gracias a Dios, el sistema, que se convertiría en la tormenta Isaías, se mantuvo al sur pero eso no impidió que el 30 de julio recibiéramos buena cantidad de lluvia, inundaciones y deslizamientos. En ese momento, atendimos los últimos detallitos. El día antes, resolvimos algunas diligencias, le eché gasolina a mi auto y llené un tanque rojo con el combustible también.
En cuestión de infraestructura, afortunadamente nuestro apartamento es bastante seguro. Es importante identificar esos ajustes y proteger la vivienda y las propiedades, según sea necesario. De ser necesario, muévase de su casa con tiempo. No se queden allí si no se sienten seguros o si están en zona inundable o propensa a derrumbes.
De vital importancia también es mantenerse al día sobre el pronóstico del tiempo con información que ofrece el Servicio Nacional de Meteorología; el Centro Nacional de Huracanes; los medios de comunicación que cuentan con buenos reporteros del tiempo y meteorólogos con Ada Monzón, Deborah Martorell; Roberto Cortés; Elizabeth Robaina; Zamira Mendoza y Suheily López Belén.
De nuevo, tengan en cuenta los preparativos que deban hacer y háganlos con tiempo. Luego de pasada una emergencia, volvamos a empezar. En la medida que los preparativos estén atendidos, a nivel emocional estaremos en mejor posición de manejar la situación. Recuerden que estamos la mitad del año en temporada de huracanes.
Aquí incluyo algunos enlaces en los que pueden conseguir alguna información adicional:
Cruz Roja Americana Capítulo de Puerto Rico (incluye preparativos para COVID-19)
Aplicación de la Cruz Roja para teléfonos inteligentes: iOS y Android
Centro de Control de Enfermedades (CDC) - Desastres naturales y tiempo severo
Negociado de Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (NMEAD)
Instalación Generadores Eléctricos - Ángel Crespo, experto en manejo de emergencias
Departamento de Salud - Salud Pública en Emergencias y Desastres
Almacenamiento gasolina:

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